¿Qué es la Terapia Craneosacral Biodinámica?
Es una Terapia Holística, trabaja la totalidad del cuerpo, desde la etapa embrionaria hasta el final de la vida. Es ideal como terapia preventiva, respeta la inteligencia inherente del cuerpo y puede aplicarse a embarazadas, bebés, ancianos y en general a cualquier persona que necesite y quiera mejorar y apoyar su estado general de salud.
El Arte de escuchar el cuerpo con las manos
La Terapia Craneosacral Biodinámica es una terapia que evalúa, diagnostica y trata al mismo tiempo, se dirige a todas las estructuras del cuerpo y actúa sobre el sistema nervioso central y periférico.
El terapeuta aplica un contacto muy suave y percibe a través de sus manos (receptores propioceptivos) los movimientos y cualidades sutiles de los ritmos internos y diagnostica dónde se localizan las resistencias y bloqueos que impiden la expresión libre de los biorritmos.
Todo está impreso, memorizado en los tejidos
La Terapia Craneosacral es un proceso terapéutico que nos permite liberar las improntas traumáticas en los tejidos.
El cuerpo memoriza cualquier trauma físico o psíquico y tiende a aislarlo, encapsularlo, como mecanismo de defensa.
Cuando se libera a través del tejido físico (fascial), se produce también una respuesta a nivel de la psique (emoción).
Las manifestaciones de esta liberación son diversas (espasmos, tics, risas, lágrimas, amplitud respiratoria, bostezos, relajación que induce al sueño, etc.) y forman parte del proceso natural de autorregulación.
La Terapia Craneosacral es un trabajo de estimulación y apoyo al Sistema de Respiración Primaria y, en consecuencia, a la Salud y Globalidad del ser humano.
El Movimiento Respiratorio Primario, es un pulso muy fino y sutil que empieza en la vida intrauterina y se puede sentir hasta poco después de morir.
Algunas indicaciones Terapéuticas:
- Disfunciones craneales por restricciones en la movilidad de los huesos del cráneo y/o por adherencias en las suturas.
- De origen tensional, compresiones anormales, traumas físicos, emocionales o estrés.
- Neuropatías de compresión (neuralgia del trigémino, facial, ocular).
- Disfunciones a nivel neurovegetativo (síndrome vagal).
- Disfunciones a nivel endocrino.
- Cefaleas, migrañas
- Vértigos, mareos, inestabilidad, acúfenos (tinitus)
- Perturbaciones en la fonación, visión, audición, aprendizaje.
- Hiperactividad, insomnio, estrés, cansancio crónico.
- Bruxismo. Disfunciones de la articulación temporomandibular.
- Cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias